LAS BODAS DE ORO (RELATO)

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Una vez me tuvo solo como un perro puso a mis hijos en contra mía, ellos eran pequeños y ella se pasaba el puto día diciendo lo vago que era, lo mal que me olían los pies y lo tonto que era. Cuando fueron más mayores y venían a vernos a casa, se pasaban el rato hablando con su madre, destripando a alguien imagino… a mí solo me saludaban… y de lejos…

Siempre me ha controlado la vida, nunca me dejó tomarme una cerveza con mis compañeros de trabajo, todos se quedaban al finalizar el turno, menos yo que no quería problemas con Lola, enfurecía como un mal bicho si llegaba 5 minutos tarde, en el fondo la culpa es mía por no querer tener conflictos.

Yo por mi parte hace ya 15 años que simulo tener una sordera profunda, le hago repetir todas las cosas que me dice una y otra vez, hasta que me acaba chillando desesperada, yo dentro de mí, me rio, y le digo: ¡no me chilles mujer! Os he de reconocer que eso me divierte bastante.

También suelo mearme en sus geranios cada vez que puedo, si estoy solo en casa me meo directamente y si no, lo hago en una botella que tengo de Font Vella de esas pequeñas y cuando se descuida se lo echo a sus geranios. Lleva un cabreo de mil demonios, porque sus vecinas Juani y Puri lucen sus balcones con flores de todos los colores, y la hija de puta de Lola tiene sus macetas muy muy tristes.

Hace ya 5 años que le dio por celebrar nuestras bodas de oro por todo lo alto, quiere que vayamos al Bufet que hay en la avenida e invitemos a toda la familia y amigos, dice que nos juntaremos casi 55 personas. Desde entonces me he quedado sin fumar, y sin leer el periódico ya que lo ahorra para las Bodas de Oro.

Pero… lo tengo decidido, no se lo voy a permitir, me lo voy a cargar antes de que llegue la fecha, no le voy a dar ese gusto. Total, me da igual, no tengo nada que perder, ya no tengo amigos, ni familia, ni nada, y soy demasiado viejo para ir a la cárcel, aunque me atrapen, ¿Qué me van a hacer?, A lo mejor me dan un premio, como una obra benéfica, JAJAJA.

Lo que no tengo claro es de qué forma voy a hacerlo, QUIERO QUE SUFRA, eso lo tengo claro, pero no sé cómo hacerlo… Quizás ahogarla con la almohada, aunque es capaz de darme una patada en los huevos y darme ella a mí una paliza… no me la quiero ni imaginar.

Un poco de veneno en el café con leche que me obliga a hacer cada día, aunque seguro que con eso se sufre poco… Aunque si le diera unas cuantas puñaladas mientras duerme tampoco estaría mal, con el odio que le tengo seguro que la dejaba como un colador, y no sobreviviría.

Un somnífero tampoco sería mala idea, y después tirarla por el balcón, aunque con lo gorda que está la muy cerda igual no puedo con ella…

Ahora que lo pienso no es tan fácil cargarse a esta mujer.

Voy a seguir pensando mientras me tomo este Cola Cao.