CAFÉ NIZA (RELATO LARGO)

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Yo hago el turno de la tarde, entró a trabajar a las 18h de la tarde y me quedo hasta el cierre, hace ya 17 años que soy barman de noche en el Café Niza.

Cuando yo llego se marcha Andrés el camarero que hace el turno de mañana y con el que no me hablo desde hace 8 años, un malentendido a causa de un ticket no cobrado desencadenó una discusión que arreglamos en el callejón posterior y que hoy 8 años después nos sigue separando. De todos modos es un gilipollas y yo no voy a dar mi brazo a torcer. Que se joda…

Pues bueno como cada día cuando yo llego Andrés se marcha, no nos miramos ni nos decimos nada, él ya ha hecho caja y rellenado las neveras.

El local está totalmente demodé, el suelo es de madera oscura quemada por las colillas que se tiraban en el suelo en otra época, los sofás son rojos y en forma de medio círculo alrededor de unas mesas pequeñas fijas en el suelo.

 

Al fondo hay un billar al que también se le notan los años, con una lámpara de esas rectangulares de color verde con sólo 2 de las cuatro bombillas, (a ver si un día de estos me acuerdo y las cambio). En aquella zona como en todo el local hay poca luz, aunque la zona del billar es especialmente oscura, además falta el humo de los cigarrillos desde que la ministra esa prohibió el tabaco en los locales de hostelería, con la ley se fue el humo y gran parte de la clientela que ya no viene.

Imagino que para la gente que no fuma, el Niza debe ser cutre y sucio, no se…

Al llegar, la postal es más o menos la de cada día, ahí está Margarita, una señora viuda que le da a la cerveza, se toma 4 o 5 cada tarde y a eso de las 20h se va hacia su casa un poco perjudicada pero siempre en su sitio, también le da un poco a la máquina tragaperras, yo creo que se debe dejar la mitad de su jubilación entre las cañas y la puta maquina esa. A mi plim…

Luego están un grupito de chavales universitarios, con sus jerséis demasiado pequeños, sus gafas de pasta, y sus no cortes de pelo, (a estos con mucho gusto les metía yo la tijera) son 3 y no sé cómo se llaman, (ni me importa), vienen y hablan de política, de futbol, de estudios, de futuro, de chicas no hablan, fíjate… imagino que debe ser “cool” (como dicen ellos) venir al Niza a tomarte un café con leche y a pasar la tarde.

A quien no he visto al llegar es a Raúl, un habitual de la casa que pasa más tiempo aquí que en la suya, este es un caso aparte, le da a la bebida duro, y por lo visto también a su mujer.

Tras 17 años aquí metido, se puede decir que me conozco todo del Niza y todo de sus clientes, se dice que para estar detrás de una barra has de ser un buen psicólogo, tener don de gentes y aguante, ¡TONTERIAS!, yo odio a la gente, me importan 3 cominos sus vidas y me limito a servir sus bebidas y poco más, lo único que espero es que llegue la hora de irme a casa y descansar.

No tengo mujer, Inés, así se llamaba esa desgraciada, me dejó hace 12 años, por lo visto encontró un hombre que le supo hacer feliz, eso me dijo… seguro que tenía dinero ese cabrón… Tampoco tuvimos hijos, mis padres murieron hace ya mucho tiempo y con mis dos hermanos hace ya mucho tiempo que no nos hablamos, son unos gilipollas.

Las mañanas me las paso en casa, viendo la televisión y esperando la hora de venir a trabajar. La verdad es que no me entiendo a mí mismo. Tengo una vida de mierda, pero no hago nada para remediarlo, ni siquiera me lo planteo.

Tampoco le doy a la bebida, emborrachar a tanta gente me ha hecho odiar el alcohol casi tanto como a los borrachos. Gajes del oficio…

No sé qué fue lo que me hizo convertirme en la persona que soy, imagino que soy un imbécil, y que mi vida está vacía, me doy cuenta que estoy pasando el tiempo sin más, mi vida no tiene ningún tipo de aliciente, el día que me muera nadie me echará de menos y nadie se acordara de mí.

Qué triste…

Esta noche a eso de las 02h00 de la mañana justo antes de empezar a recoger ha entrado un ángel, (quizás por eso me ha dado por pensar todo esto), una mujer preciosa, creo que era francesa, de mediana edad, elegante, traía una maleta grande y venia sola, estaba perdida, había llegado esta noche en autobús y quería tomar un café con leche caliente. Se ha sentado frente a mí, me ha sonreído, y me ha hablado de una forma muy educada y dulce.

Hemos estado charlando sobre la ciudad, ella hacía preguntas y yo le contestaba, yo por mi parte no le he preguntado nada, (no suelo hablar con los clientes), pero mientras me hablaba yo me la imaginaba esperándome en casa cada noche después del trabajo, y despertándome a su lado cada mañana, yo le haría su café con leche, y nos iríamos a pasear, le enseñaría la ciudad, cuidaría de ella y la trataría muy bien.

He pensado varias veces en preguntarle su nombre, que había venido a hacer aquí, si estaba sola, si necesitaba un sitio donde quedarse, si quería un buen marido para casarse.

Pero no lo he hecho.

Me he quedado ahí mirándola durante un buen rato, a esa hora solo quedábamos ella y yo, y creo que la he incomodado con mi mirada, tras tomarse su café con leche me ha pagado y se ha marchado.

Me he quedado solo, mirando el taburete donde ella se había sentado y arrepintiéndome de todo lo que no le he dicho. Nunca más volverá a entrar al Niza un ángel como este y nunca más tendré otra oportunidad de ser feliz.

A las 03h00 y tras hacer caja y rellenar las neveras, como cada noche he cerrado el bar. Definitivamente, sí, soy un imbécil.

 

Café Niza (2)

No he podido dormir, he estado toda la noche pensando en esa mujer, ha habido un instante en el que he pensado en llorar, pero he desechado la idea de inmediato. No soy ninguna maricona.

A las 05h00 de la mañana me he levantado de la cama, no podía aguantar más la sensación soledad, de impotencia y de tristeza que me invadía. He puesto la tele y he visto varios clips de música y una sesión de estudio de un grupo de folk español. En prácticamente todas las cadenas había música. Curioso…

Por suerte a las 06h00 han empezado con las noticias, he visto las de todas las cadenas, A3, Tele5 y la 1… todas decían lo mismo, ahora les ha dado por hablar del cambio climático, es la moda, ya nadie habla del precio de la luz, del de la gasolina, de los desahucios no, ahora toca el cambio climático. Que les den…

Todo esto no ha impedido que siguiera pensando en mi Ángel.

He desayunado temprano y me he tumbado para ver si conseguía dormir… nada…

Mi casa… si a esto se le puede llamar casa es una habitación con un baño y una cocina, todo minúsculo, está bastante sucia, y destartalada, digamos que la limpieza no es lo mío, el orden tampoco, y como aquí hace años que no viene nadie, pues está llena de mierda, para que mentir…

No tengo mascotas, los gatos me dan asco y los perros dan trabajo, tener un pájaro es de gilipollas y lo de los peces no tiene nombre… 

Lo único que hace pensar que aquí vive una persona humana es una foto que tengo de mi madre, de cuando era joven, eran TAAAAAAAAAAN GUAPA!!!! La tengo al lado de mi cama y la miro muy a menudo.

A mi madre no le gustaría la vida que llevo ni la persona que soy.

Me he hecho un sándwich de jamón y queso, unas galletas y un yogur (caducado) para comer. Después, por fin, he conseguido dormir la siesta…

He llegado al Niza,  como cada día, a las 18h, el gilipollas este se ha marchado , no ha rellenado los Biter Kas. Puto inútil, (la verdad es que no se gasta mucho, pero me ha tocado los cojones).

Hoy sí que ha venido Raúl, traía un corte en el labio, por un momento me ha preocupado, y no he podido evitar hacer una mueca al verle. Él ha interpretado que quería saber lo que le había sucedido. Pues bueno, la noche anterior, antes de venir al Niza, había pasado por el Bar Castro, y se había tomado 2 wikis de un trago, por lo visto se había propasado con una chica, una culombiana… ya sabes a lo que me refiero,  que estaba sola, eso pensaba él…,  y le había alabado tremendo trasero. En fin, su chico, un colombiano tatuado estaba en el baño y al salir la chica se lo contó todo. Lo sacó del Castro a ostias y lo dejó en la calle sangrando como un cerdo. Estaba dolorido pero integro.

Ponme un JB con hielo, me dijo…

La verdad es que toda su historia de la noche anterior aunque me daba exactamente igual, pero me entretuvo la tarde. Tendrían que expulsar a toda esta panda de inmigrantes de nuestro país, JODER!

El resto del turno, más o menos lo de siempre los niñatos, algún desconocido, Margarita cagándose en la puta máquina tragaperras, y algunos clientes que aunque habituales, no les presto mucha atención.

No pensé en mi Ángel hasta casi la hora de cerrar, ¿te imaginas que vuelve hoy, y esta vez sin maleta?,¿ qué viene a hablar conmigo?, ¿qué me quiere conocer?, estuve una rato fantaseando, no podría llevarla a mi pocilga… tendríamos que ir a un hotel.. ¿A cuál?, uno elegante y baratito, estuve pensando un rato a cual la llevaría.

Tendría que inventarme otra vida para seducirla, decirle que soy hombre de mundo, un coctelero que ha viajado por todo el planeta. Quizás debería buscar algún cocktail para sorprenderla.

He visto que hay uno que se llama SEX ON THE BEACH. Demasiado explícito. Aunque la verdad echar un buen polvo me iría de puta madre, hace demasiado tiempo que no follo, al menos sin pagar.

A todo esto se me ha hecho la hora, he recogido y he fregado todo el bar.

Mi Ángel no ha venido, al menos hoy… quizás mañana..

 

Café Niza (3)

Hoy tampoco ha venido mi Ángel, y me está pasando una cosa curiosa, por un lado noto que me estoy obsesionando con ella, y sé que no tengo ningún motivo para tener ningún tipo de esperanza pero mi cabeza empieza a fantasear y fantasear y durante todo esos momentos en los que pienso en ella y en mí, una sonrisa se dibuja en mi cara y soy realmente feliz.

Por otro lado cuando vuelvo a mi cruda realidad, después de imaginar nuestra vida juntos, me doy cuenta de la mierda de vida que llevo y eso me causa un dolor tan fuerte que siento un vacío en mi interior. Una sensación que nunca antes tuve. Hace solo una semana me limitaba a ver pasar los días sin ningún tipo de aliciente. No puedo decir que fuera infeliz, aunque tampoco puedo decir que fuera feliz…

Durante el día he intentado ser “más simpático” con mis clientes, (he pensado que debo cambiar y ser mejor persona para el día que vuelva mi Ángel)  y claro… la cosa no ha salido tan bien como yo esperaba, no es tan fácil cuando llevas toda la vida siendo un borde que los demás cambien el concepto que tienen de ti.

Cuando han venido los niñatos gafapastas he intentado mantener una conversación con ellos cuando han venido a pedir a la barra, les he preguntado:

Qué tal? Cómo va el día? Les he dicho.

 

Ellos se han mirado entre ellos extrañados me han contestado: Bien bien… y les he escuchado reír cuando volvían a su sofá.

Putos niños de mierda he pensado. Me importa una mierda como les va el día.

Cuando me han pedido una segunda ronda de cañas, me he agachado como si recogiese algo del suelo y he escupido en uno de los vasos antes de servirles la caña. Con mucha espumita, no se ha notado, al menos a la vista, imagino que notarían algo extraño al tomarla. Que se jodan.

Como primer intento para convertirme en mejor persona la verdad es que ha sido un auténtico fracaso aunque tengo claro que tengo que cambiar para que cuando venga mi Ángel se fije en mí y se enamore.

Durante el resto de la jornada no he intentado ser “simpático” las risas de los niñatos me habían tocado mucho los cojones y no estaba dispuesto a soportar otra humillación como esa.

Cuando llegó la hora, recogí y cerré el bar como cada puto día.

 

Café Niza (4)

Hoy he venido con la energía a tope, dispuesto a cambiar mi destino, a tope de energía y de positivismo. Tengo que esforzarme, no puedo seguir así.

Cuando hemos cambiado el turno le he dicho ADIOS a Andrés, se ha girado, me ha mirado raro… ha mirado hacia el techo, se ha dado media vuelta y se ha marchado, no ha dicho nada, o quizás ha dicho “adiós” en voz baja, no lo sé…

Durante la tarde la paciencia se me ha ido agotando poco a poco, Margarita me ha insultado cuando se ha ido la luz de la puta máquina tragaperras, llevaba ya unas cuantas copas y se ha cagado en mi puta madre. Eso no me hecho gracia y he hecho como que no la oía. Pero sí que la he oído.

De repente el Niza se ha iluminado por completo. He levantado la mirada y he visto que se abría la puerta y entraba “MI ANGEL”.

Vestía una falda roja a la altura de las rodillas, unos zapatos de tacón rojos también, tobillos finos, piel blanca, piernas largas y tersas. Camisa blanca de botones con dos de ellos desabrochados, por los que se le adivinaba un precioso canalillo, nada vulgar. MUY ELEGANTE. Un bolso pequeño negro. Grandes gafas de sol que se ha quitado y depositado sobre su cabeza al entrar.

Pelo castaño con mechas rubias con una media melena. Los labios carnosos y rojos. Es realmente PRE CIO SA!!!!

Me he quedado petrificado mientras se iba acercando hacia mí, me miraba fijamente, andaba despacio, flotaba más bien. Todo el Niza brillaba, ella emanaba una luz increíble.

Venía a por mí, ella también había estado pensando en mí. Dentro de mí un volcán estaba en plena erupción. Aunque por fuera más parecía una estatua de cera.  Seguro que me preguntaría que a qué hora terminaba mi turno, que si la invitaba a comer el domingo, que si había estado pensando tanto en ella como ella en mí. Que yo también era su Ángel y que quería vivir el resto de su vida a mi lado.

Se me heló la sangre, ella seguía flotando por la sala, mi cabeza iba a explotar de un momento a otro, no podía dejar de mirarla, era realmente preciosa y elegante, llevaba unos pequeños pendiente dorados con perlas, cuando llego hasta la barra, me miró, esbozó una pequeña sonrisa, (creo que la sonrojé con mi mirada).

Buenas tardes me dijo…

Ho ho ho… Hola fue lo único que conseguí decir tartamudeando…

¿Me puedes servir un café con leche con sacarina, por favor? Me sentaré en aquella mesa.

Por supuesto le dije.

Se dio la vuelta y esta vez andando se fue hacia su mesa. De espaladas es igual de preciosa que de frente, su falda dibujaba una silueta realmente preciosa, sus caderas se movían como si desfilara en una pasarela de moda. Se le adivinaba un cuerpo de Diosa.

Realmente se había vestido muy pero que  muy bien para venir a verme.

Normalmente no sirvo en las mesas, pero como supondrás, hice una muy agradable excepción.

Hice el mejor café con leche de mi vida. Esta noche voy a limpiar la maquina a fondo.

Puse el café en la bandeja, me limpie el sudor conté hasta 5 y se lo lleve a la mesa.

Ella estaba sentada con las piernas cruzadas. ¡Qué piernas! Mirando su móvil. Me acerque le deje tembloroso el café con leche en la mesa, por suerte no derramé ni una gota,  y volví hacia mi barra.

Desde ahí tenía una visión privilegiada, debía tener 40 y tantos aunque aparentaba 35. Ella solo miraba su móvil, y yo solo la miraba a ella. Mi cabeza seguía trabajando de lo lindo, ¿querrá tener hijos?, quizás ya los tenga… A mí no me importaría si ella quisiera.

De repente entra por la puerta un hombre, 40 y tantos, alto, elegante con una americana azul clarito y un pañuelo de seda en el bolsillo superior. Vaqueros y zapatillas de deporte nuevas.  Bien afeitado, pelo muy corto y fuerte. Nunca había venido al Niza.

Mira hacia la izquierda y hacia la derecha y al ver a Mi Ángel sonríe, ella sigue mirando su móvil, él se acerca hacia ella y al darse cuenta ella le sonríe también, se levanta y le da dos besos.

Me quedé PETRIFICADO, detrás de la barra. Él se sentó con ella y empezaron a conversar. Desde mi posición no podía escuchar su conversación.

Un dolor inmenso recorrió todo mi cuerpo, desde las tripas hasta la cabeza. No me lo podía creer… intenté tranquilizarme, será su hermano pensé durante unos segundos, aunque deseché la idea de inmediato, nadie se viste así para quedar con su hermano.

Decidí acercarme a su mesa para saber de qué hablaban con la excusa de preguntarle que quería tomar. (Los clientes habituales estaban alucinando al verme que servía en mesa).

Mientras me acercaba ellos charlaban con unas sonrisas un tanto forzadas, al llegar a la mesa, ella le preguntó.

¿Qué quieres tomar?

Un café solo, por favor.

No había podido escuchar nada, pensé en escupirle también el su café, pero lo descarté rápido. Le hice su puto café. No era el mejor de mi vida. Y se lo llevé.

Al acercarme dejaron de  hablar y tampoco pude escuchar nada.

Volví a mi barra. Margarita me pidió una caña desde la tragaperras, no le hice ni puto caso.

Estuvieron unos 20  minutos charlando, yo por más que intentaba escuchar su conversación no conseguía oír nada.

Al cabo de ese tiempo, ese tipo que ya no me parecía tan elegante, americana y zapatillas, MENUDO GILIPOLLAS, pensé, se acercó a la barra y pagó.

Volvió hacia la mesa, ella se levantó y se marcharon juntos.

El dolor que sentía no solamente no había desaparecido, sino que se había multiplicado, me dolía todo el cuerpo, los brazos, los pies, las piernas. Casi no me podía mover.

No sé cómo conseguí llegar al final de la jornada, pero llegué. El peor día de mi vida en el Niza, os lo aseguro.

 

Café Niza (5)
Al día siguiente me dio por pensar en mi vida, ¿Cómo había llegado hasta aquí? Qué clase de trauma me había convertido en este tipo de persona. Como podía ser que no tuviese aficiones, hobbies, amigos, familia, ni siquiera adicciones. Soy una especie de cosa que deambula por el mundo sin dejar huella ni rastro.


¿Cómo podía pretender que una persona como MI ÁNGEL, siquiera se fijara en mí? Seguro que yo era invisible para ella.


Me dieron ganas de quitarme la vida, de quitarme de en medio, nadie me echaría de menos, fue un pensamiento pasajero, pero fue la primera vez en mi vida que me planteaba el suicidio. Realmente algo estaba pasando en mi cabeza, algo desconocido, nuevo, inquietante y peligroso.


Pensé en mi infancia, y la verdad es que fue, como el resto de mi vida MEDIOCRE, no tuve grandes amigos, no fui un estudiante ejemplar, no hice nada especialmente reseñable, los veranos los pasábamos en el pueblo de mi madre donde me encerraba en mi mundo y donde no me esforzaba por conocer a nadie, tampoco mi madre me empujó a ello, y me fui acostumbrando, acomodando a estar solo y a no aguantar a nadie. 
En la mili me putearon bastante cuando entré, humillaciones, alguna colleja y bastantes putadas me hicieron esos hijos de puta aunque he de reconocer que yo también las hice cuando entraban los quintos. Me enseñé especialmente con Romero, un gordito de Murcia que jodí hasta aburrirme.


No estoy especialmente orgulloso de ello, pero la verdad, es que tampoco me arrepiento demasiado, así es la vida, no?


A la salida de la mili me puse a trabajar en Dispacel, la fábrica de Celulosa que hay en Abrera, hacia el turno de noches, y mi trabajo consistía en asegurarme que las grandes bobinas de papel del culo no se rajaran. Una mierda de trabajo ya lo sé, pero que quieres, alguien tiene que hacerlo, no?
Ahora que lo pienso creo que siempre he estado entre papel del culo, en Dispacel y ahora en el Café Niza, la gente utiliza el bar como si fuera un WC, vienen aquí se emborrachan, nos cuentan su mierda y se limpian el culo. Una puta mierda.


Durante estos años, no hice gran cosa, entre semana, trabajar de noche, dormir de día, los sábados solía ir al Club Palace que hay en Martorell, a follarme a una puta, al principio iba cambiando cada semana hasta que las probé a todas, hasta que me topé con Melanie, una dominicana que se quería casar conmigo, y tuve que dejar de ir. Deje de ir al Palace pero no de putas, fui deambulando por todos los puticlubs de la zona hasta que sinceramente me aburrí y simplemente también deje de follar.


En Dispacel estuve 12 años hasta que cerró la fábrica, fue entonces cuando alguien me dijo que necesitaban un camarero en el Niza y me vine para aquí.


Qué vida tan triste, no…?


Si quería que mi ANGEL se fijara en mi tenía que cambiar, pero, ¿Cómo?, apuntarme a un gimnasio? A la biblioteca? Comprarme ropa? Colonia? Desodorante? Ir al cine? Preocuparme por el cambio climático, las focas, o los animales abandonados?


No sabía por dónde empezar, ni que hacer exactamente.


A todo esto se me había hecho tarde y tenía que ir al Niza.


Al llegar volví a Saludar a Andrés con un HOLA. (Si tenía que cambiar, tenía que cambiar) esta vez sí, me ha miró y me dijo HOLA. La verdad es que no sé porque, pero me gustó que me saludara como si me viera, como si fuese importante para él, como si fuésemos amigos…


Mi jornada laboral transcurría con normalidad, más o menos como siempre, pero yo tenía una actitud positiva. Hasta que una vez más a la misma hora ha vuelto a entrar MI ANGEL.


Ayer estaba guapa, hoy… estaba DESPAMPANATE.


Un vestido blanco con topos negro ceñido le dibujaba su figura, realmente está mucuy buena, seguro que ella sí que va al gimnasio y a la biblioteca. El vestido era también hasta las rodillas, Mi ángel no va con minifaldas como las guarrillas de hoy en día. Zapatos de tacón blancos, el mismo bolso y gafas que ayer.
Se ha acercado una vez más flotando hasta la barra y al llegar, no sé cómo lo he conseguido pero le he dicho: Un café con leche con sacarina?


Me ha mirado y me ha sonreído.


Al sonreírme el Niza se ha iluminado como si se tratara de un fogonazo en un concierto. Que belleza! Le ha encantado que me acordara. Vamos si me acordaba…


Me ha dicho, SI, gracias, y se ha sentado en un lateral de la barra.


Yo me he quedado observándola ahora desde más cerca, he intentado no molestarla con mi mirada, ella se ha quedado mirando su móvil, preciosas manos.


Entonces ha entrado un chico joven, de unos 28 años con una camiseta ceñida, marcando pectorales, unos vaqueros ceñidos, cinturón de hebilla y unas zapatillas de deporte.


Le he mirado y me he temido lo peor.


Así ha sido, al ver a MI ANGEL se ha acercado hasta el lateral de la barra y se han saludado con dos besos en las mejillas. Me miró y me pidió una Coca Cola Zero Zero.


Quizás sea su hermano pequeño, pensé…


Sigilosamente me acerqué para escuchar la conversación entre ellos y como vosotros seguro que imagináis NO era su hermano.


Se estaban conociendo, habían conectado por una aplicación de esas modernas que hay hoy en día, se llama Meetic, (me he informado). Se presentaban, hablaban, se decían los gustos etc… Estaba claro que mi ANGEL no iba a salir con un mocoso chulopiscinas como ese.


Mis tripas se retorcían, mi cabeza iba a explotar, tenía ganas de salir de la barra y echar a patadas al chulito ese, ella es mucha mujer para ti pensé… pero me contuve y me quedé en mi sitio…


La cita, como era de esperar, duró poco, él me pagó su Coca Cola y se fue sin siquiera terminarla. No fue capaz ni de invitarla. Puto niñato.


Me quedé mirándola durante un buen rato, ella le daba vueltas a su café con leche con la mirada perdida. 
MI ANGEL BUSCA PAREJA, pensé.

 

Café Niza (6)


Darme cuenta que mi Ángel busca pareja me ha alegrado la vida, el corazón, me han dado ganas de vivir, de cambiar, de conquistarla, de enamorarla, de formar una familia, de ser un buen padre, de envejecer a su lado y de SER FELIZ por primera vez en mi vida.


Tarazaré un plan para conquistarla, lo primero que voy a hacer es darme de alta en Meetic y averiguar qué tipo de hombre busca, cuáles son sus gustos, sus preferencias, sus hobbies, si le gusta viajar, ir al gimnasio, la moda o la playa y me voy a convertir en su hombre ideal, voy a construir al hombre que la enamore, no se va a poder resistir…


Por fin tengo algo en la vida que me motive.


Me siento bien, me siento vivo, llevo toda la vida perdiendo el tiempo, quiero hacer muchas cosas quiero vivir, quiero sentir, quiero salir, quiero estar con ella.


Encendí mi viejo PC y averigüé qué demonios era eso de Meetic, me registré por supuesto con nombre falso y puse la foto de un hombre de unos 40 años, ni muy guapo ni muy feo. Lo justo para no llamar la atención, sería mi alter-ego para recabar información.


Todo era inventado, yo era universitario, interesado en mujeres de entre 30 y 50 años (puse una horquilla grande para acertar con su edad), deportista, interesado en cine, música y amante de la gastronomía. Pensé que acertaría.


El problema me vino cuando no sabía cómo encontrarla, busque en mi ciudad y me aparecieron cientos de mujeres maduritas, había de todos los colores, gordas, flacas, feas, guapas, negras, chinas, de todo, todas ellas posando para gustar, me pareció horrible, como un mercado de guarras buscando macho… que puto asco…
Pasé cerca de 1 hora visionando perfiles de mujeres y ninguna era el de ella… mientras tanto me iban llegando solicitudes de mujeres desesperadas que buscaban pareja.


Joder, pensé estas están peor que yo…


La cuestión es que mi Ángel no apareció por la pantalla. Me vine un poco abajo y para no ponerme nervioso, puse la tele, puse un programa de esos de mierda que te absorben el cerebro y te hacen olvidar todo lo que estabas pensando.


Cuando llegó mi hora fui al Niza.


Al entrar volví a saludar a Andrés que ya se lo esperaba y que además de saludarme me sonrió. Confieso que me gustó.


La tarde transcurrió como de costumbre, mi Ángel no vino, no tendría cita hoy, toda la fauna del Niza seguía ahí, intenté ser un poco amable con todos ellos pero he de decir que no lo conseguí. Son una panda de perdedores, borrachos, ludópatas y gilipollas y yo ahora mismo tenía que estar en otra fase, con otros pensamientos y otras personas.


Una vez en casa pensé que era un error, que para enamorar a mi Ángel debía cambiar como persona, que nunca se enamoraría de la persona que soy hoy y que a partir de mañana empezaría mi cambio REAL

 

Café Niza (7)


Me levanté con mucha energía y me dediqué a limpiar y organizar mi pocilga, saque mierda a paladas, hay que ver la basura que uno puede llegar a guardar, papeles, facturas, bolsas de plástico, ropa vieja, electrodomésticos que no funcionan, bolsas con cosas varias, todavía tenía el uniforme de la fábrica guardado en fin, mierda y más mierda.


También limpie la nevera, de ahí salió de todo, fruta podrida, queso en lonchas azul cuando no debía ser azul, salsas caducadas, un trozo de fuet reseco con moho, latas de coca cola caducadas, (me bebí una… tenia sed) en fin, y mucha suciedad, después fui al armario que tenía como despensa y ahí ya fue de traca, había más insectos pequeños que comida, habían hormigas sobretodo en un paquete de azúcar, mosquitas en un paquete de arroz, (hacía años que no cocinaba arroz) , incluso se había enmohecido un paquete de pasta, ¿Cómo se puede enmohecer la pasta si es seca? Increíble pero cierto…


Pasé 3 horas arreglando mi pocilga hasta convertirla en algo parecido a lo que la gente llama casa.
Acabe rendido y satisfecho.


Busqué una peluquería digamos moderna… no al barbero de siempre. Encontré unas fotos de chicos jóvenes, entré y me hicieron esperar en una salita.


Quiere tomar un café o un cortado? Me preguntó la peluquera, yo me quede boquiabierto…


No, gracias contesté… me habré equivocado pensé…


Una chica preciosa me atendió, me lavo la el pelo, lo tenía limpio pensé me había duchado hacia tres días… y me sentó frente al espejo.


Como lo cortamos? Me preguntó


Quiero un corte digamos moderno, más actual, haz lo que te parezca por favor.


Ok, contestó.


Me rapó la nuca y me hizo un degradado, arriba me peinó hacia un lado, me dijo que para mi edad era lo más conveniente… Lo que no entendí es que después antes de secarme el pelo me volvió a lavar la cabeza… Si ya me la había lavado… En fin, no dije nada.


La verdad es que parecía otra persona, estaba raro pero bien. Parecía más joven. Otra persona.


De ahí, me fui al Massimo Dutti e hice la misma operación, le dije a una chica que me atendiera y me vistiera. La ropa de MD es clásica, no quería tampoco parecer un viejoven. Quería algo elegante y discreto con ella.
Salí con un pantalón de pinzas, unos mocasines negros, una camisa blanca y un jersey de pico.


Parecía otra persona, la verdad, me miré al espejo antes de irme y sonreí.


Salí con la ropa nueva, puse toda mi ropa en la bolsa que me dieron en la tienda y la tiré en la primera basura que vi al salir.


Al no tener aficiones ni vicios la verdad es que no me supuso ningún esfuerzo todos estos gastos, tantos años trabajando sin gastar me habían hecho tener una cuenta corriente digamos… bonita, podría renovar todo mi vestuario y no darme cuenta. Así lo haré…


Salí a la calle y todo parecía distinto. Creo que caminé más erguido, más sonriente, las personas a mi alrededor ya no me parecían tan asquerosas, me atrevería a decir que algunas me parecían hasta agradables.
Había empezado mi CAMBIO.


Comí algo antes de ir al Niza y a la hora estaba ahí puntual.


Al entrar todos los que ahí estaban me miraron asombrados, Andrés fue el primero que al verme esbozó una sonrisa y me saludó, yo le sonreí y le dije Hola, que tal?.


Nadie me dijo nada pero note como todos sonreían al verme pasar, me sentí bien, por desgracias me tuve que poner mi chaleco roñoso y ponerme a trabajar.


Me lo puse pero al cabo de 20 minutos decidí quitármelo, ese chaleco representaba al Yo que quería enterrar y lo dejé en el almacén entre las cajas de refresco y cervezas.


Afronté mi servicio con una nueva perspectiva, más positivo, más atento, más sonriente pero he de reconocer que tantos años siendo un gilipollas no se solucionan con una sonrisa, un corte de pelo y ropa nueva. Cuando intentaba ser amable con mis clientes, estos desconfiaban de mí, y se apartaban… normal, pensé…


Mi cambio tendría que ser total, no sólo exterior sino también interior.


La mañana siguiente la dedicaré a buscar información para saber que he de hacer. De momento no voy a desfallecer.


Mi Ángel no ha venido hoy, lástima con lo guapo que yo estaba.

 

Café Niza (8)


Me levanté temprano y fui a desayunar a un bar, un bocadillo, un café y un zumo de naranja natural, al volver a casa me sentí muy bien de verla tan limpia y arreglada.

Me decidí a empezar mi cambio interior, y pensé: ¿Qué busco?, ¿Cómo ser mejor persona?. La verdad es que no era fácil, nada más abrir el ordenador tenía 8 solicitudes de maduritas del Meetic.


Que se vayan a la mierda, ninguna era la que me interesaba, todas viejas, gordas y feas, que les den!.


Puse en Google: Como ser mejor persona.


Me aparecieron cientos de páginas de cientos de webs dando las claves abrí la primera:


Como ser mejor persona en cinco sencillos pasos:


1.- TRABAJA LA GRATITUD Y EL ALTRUISMO, ein? Con quién? Aquí lo tengo jodido, no trato prácticamente a nadie, con mis clientes? Eso me parece que va a ser muy complicado.


2.-MANTEN EN BUEN ESTADO TUS REDES SOCIALES. Joooooder… no tengo redes sociales, cuando arranco esto de las redes sociales yo ya trabajaba en el Niza y estaba encerrado en mi mierda de mundo y nunca me ha interesado todo esto. Tengo un portátil porque se lo dejo un día un cliente, (la verdad es que vino a recuperarlo pero le dije que no estaba ahí…), y solo lo utilizo para ver porno y hacerme pajas.


3.-SÉ OPTIMISTA. Bueno por ahí sí que tengo que empezar, la luz que emana mi Ángel me hace ser muuuuy optimista.


4.-DALE MENOS IMPORTANCIA A LOS ASPECTOS MATERIALES. La verdad es que a mí los aspectos materiales me la traen floja. Me parece que es una mierda esta página…


5.- HAZ LO QUE AMAS. Y que es lo que yo amo?


La verdad es que va a ser más difícil de lo que yo me pensaba esto de encontrar la fórmula para ser mejor persona.


Pensé en salir a la calle, me había despertado temprano y tenía todo el día por delante, volví a ir de compras y vine cargado. Que agotador esto de comprarse ropa.


Fui a casa dejé la ropa y bajé al Mercado para hacer una buena compra.


Una vez en casa me preparé un lenguado a la plancha, hacía años que no comía pescado fresco en casa, y una ensalada de tomate del bueno y un yogur.


Fue una sensación muy agradable encontrarme en mi casa limpia y comer como una persona normal y no los Frankfurt con tranchetes que me solía comer la mayoría de días.


Después de comer me hice una siesta y me preparé para ir al Niza.


Pensé que quizás una de las cosas que debería hacer antes que nada sería la de hablar con Andrés de lo sucedido hace 8 años con aquel ticket.


Solo de pensarlo me puse muy nervioso, no tenía intención de disculparme, YO tenía razón, él se equivocó con el cierre de caja, no cobro un ticket y eso me descuadró por completo la mía.


Pero entonces… que le iba a decir? Que lo olvidáramos? Que no había pasado nada? Que lo sentía? O simplemente que pasáramos página… Yo estaba dispuesto a olvidarlo todo siempre y cuando él no quisiera tener la razón, porque en el fondo sigo pensando que es un gilipollas…


Mientras caminaba hacia el Niza me iba poniendo cada vez más nervioso. Iba 15 minutos antes de mi hora para hablar con él y que no tuviera que salir más tarde.


Eso ya es un detalle por mi parte, no?


La garganta se me secó por completo, y tuve que parar a comprarme una botella pequeña de agua, empecé a sudar, pensé ¿y si me quedo aquí 15 minutos esperando que sea mi hora y no le digo nada?
Pero no, estaba decidido a ser mejor persona y tenía que empezar por aquí.


Al entrar, Andrés que no me esperaba, estaba haciendo caja y no se dio cuenta de que estaba ahí, tenía la cabeza agachada y estaba contando las monedas, me acerque y le dije:


Hola Andrés


Hola Julio, (Julio es mi nombre, creo que no os lo había dicho), me empezaron a sudar las manos y tartamudeando le dije:


Me gustaría hablar contigo.


Andrés se irguió, dejo las monedas, me miró y me dijo: Si, claro, dime…


A él también se lo notó que se puso nervioso.


Pues… mira… ehhhh… no sé cómo decir esto… mira… yo… me… gustaría… arreglar…


No fui capaz de hilvanar una frase, tartamudeaba y sudaba, por suerte estábamos solos en el bar.
Andrés me dijo: No crees que es hora de solucionemos aquella tontería?, llevamos demasiado tiempo enfadados y eso no es bueno ni para ti ni para mí.


Mi corazón empezó a latir con mucha fuerza, mis pupilas se dilataron, mis ojos se llenaron de lágrimas y sonreí.


Andrés continuó: Aquello que pasó fue una autentica tontería. Nunca debimos pelearnos por algo así. Durante todos estos años he querido hablar contigo pero no he tenido el valor, siempre pensé que tú no querrías arreglarlo y ahora me alegro de que lo hayas hecho tú.


Empecé a llorar, estuvo a punto de abrazarme a él, le di las gracias y empecé a hablar yo.
Nunca pensé que fuese tan fácil arreglarlo. Soy un orgulloso de mierda y me arrepiento de no haberlo hecho antes. Estoy muy contento de tu reacción.


Nos dimos un abrazo de despedida y me quede solo.


Me quede solo en el bar, inmóvil, pensando en todo el odio que había acumulado durante todos estos años. Y en lo fácil que había sido.


Antes de nuestra pelea Andrés y yo éramos amigos, quizás podríamos recuperar la amistad.

 

Café Niza (9)

 

Ese día fue muy extraño, la conversación con Andrés me había dejado noqueado, totalmente fuera de juego. Eran las 18h30 y estaba ya agotado, como si fuera la hora del cierre.


Mi cabeza no dejaba de pensar y pensar, estaba taaaan arrepentido de haber estado tantos años enfadados que no me lo podía perdonar. Realmente yo ERA un auténtico gilipollas y digo era porque a partir de ahora y gracias a MI ÁNGEL, me voy a convertir en otra persona.


Como iba a enfocar el resto de la jornada?, intentar ser simpático ya sabemos que no me había funcionado demasiado bien. Tampoco podía ser frío, seco y distante, tendría que encontrar la manera de actuar.


Estaba dándole muchas vueltas al asunto cuando de repente entró ELLA. Mi corazón empezó a latir con más fuerza todavía, ella venia directa hacia mí. Eran demasiadas emociones en tan poco espacio de tiempo. Un sudor frío recorrió mi espalda. Empecé a pensar en el sudor, me toqué la frente y por suerte no estaba sudada.
No pude evitar mirarla, más bien admirarla, hoy vestía digamos Esport. Unos vaqueros ceñidos (que preciosa mujer) una camiseta blanca con un dibujo hecho con lentejuelas con el cuello muy grande que dejaba entrever el tirante de su sujetador, negro con fantasía. PRECIOSO, sexi y elegante a la vez, como a mí me gusta… además podía adivinar la forma que le daba a su pecho su sujetador.


A lo que iba… venia hacia mi sonriéndome, yo pensaba que me iba a desmayar (o morir) en ese preciso instante…


Perdona Julio, me dijo (imaginaros mi cara…) te llamas Julio, verdad?


Eeeeeeeeeeh psssssss si, le dije. (Mas inútil y no nazco… pensé)


Quería preguntarte, soy nueva en este barrio, llevo menos de una semana aquí, me he traslado aquí por trabajo y todavía estoy un poco perdida, antes vivía en una ciudad pequeña y la verdad es que aquí me pierdo entre el metro, el bus, el mercado etc… podrías indicarme cual es la mejor manera de llegar hasta el centro.
Tiene una voz… tendríais que escucharla, tiene una voz preciosa, es simpática, agradable, habla muy bien, tarde unos segundos en contestarle, estaba un poco digamos ausente, disfrutando de ese momento tan bonito. Ella y yo solos en “mi” bar, podría ser como cualquier tarde cuando seamos pareja y ella venga a traerme un sándwich o cualquier cosa…


Me repuse, me concentré y le contesté, por supuesto que si… eeehhh

 


Violeta, mi nombre es Violeta me dijo.


Precioso nombre pensé.


Mira para ir al centro tienes dos buenas opciones, o coger la línea 2 y bajarte en Gran vía, el metro lo tienes 2 calles más abajo, o coger el 17 o 21 que pasan justo aquí en frente y bajarte cerca de la Plaza Mayor.
Ooooh muchas gracias me dijo.


Me armé de valor y le dije, para el Mercado yo puedo acompañarte, tengo todas las mañanas libres y voy 2 veces por semana. Gran mentira, sin contar el día de ayer, hacía por lo menos 15 años que no pisaba el Mercado.


Eres muy amable Julio, no quiero molestar.


Molestar? No no… la verdad es que me encantaría, estoy muy solo, no tengo amigos y un poco de compañía me vendría de perlas.


Ah pues genial! me encantará ir contigo me dijo.


En ese momento casi me desmayo. Pensé seriamente en controlarme porque realmente noté como me flojearon las piernas.


Me sirves un café con leche?


Con sacarina?


Por supuesto.


No entró nadie en el bar en los 30 minutos que estuvo conmigo hablando, prácticamente solo hablaba ella, yo a veces la escuchaba y a veces la contemplaba, hablamos, bueno habló de todo, de su vida, de sus aficiones, de su ex-marido, de su trabajo, de vez en cuando soltaba una carcajada, por lo visto mis comentarios le hacían gracia, realmente estaba a gusto conmigo, puedo decir que en este momento fui una persona plenamente FELIZ.


Me pidió la cuenta, pensé en invitarle, pero deseché la idea, podría parecer que querría algo con ella, así que le cobré.


Ha sido un placer charlar contigo Julio, hasta otro ratito.


Adiós.


Cerró la puerta y me desplomé detrás de la barra. Estaba consciente pero no podía sostenerme en pie, pasé 5 o 10 minutos ahí sentado tras la barra y cuando pude me repuse.


No me lo pensé dos veces, apague las luces y cerré el bar. No hice caja, solo había vendido un café con leche, el café con leche más importante de mi vida. Ni siquiera puse un cartel, tenía que acabar el día aquí. Me fui a casa, me tumbé en la cama y me hice la mejor paja de mi vida.

 

Café Niza (10)


Violeta era Vegetariana, muy deportista, iba todos los días al gimnasio, hacia Body Bump, Pilates y Yoga, se cuidaba muchísimo, cada mes iba a la esteticien, se hacia las uñas, los pies, el cutis etc… por supuesto peluquería, también tenía cita mensual con su quiropráctico.


Yo en cambio, muero por los chuletones, no he ido a un gimnasio en mi vida, voy cada 2 o 3 meses al barbero del barrio y hace años que no voy al médico. Por supuesto que no he pisado un salón de belleza en mi vida. Me asoma una barriguita prominente pero no estoy del todo mal.


Lo primero que voy a hacer es apuntarme a un gimnasio, pensé en apuntarme al mismo que ella pero me dio mucha vergüenza, buscaría otro… Por supuesto no tenía nada que ponerme, solo tenía un chándal, del Mundial de España 82. Pensé que no era apropiado.


Me fui al Decatlhon y pedí ayuda a una jovencita, le expliqué mi caso y me llevo a la sección de ropa deportiva. Me dio unos pantalones cortos muy ceñidos y unas camisetas de colores estridentes, le pregunté si no tenía algo más discreto y me dijo que ahora se llevaba eso. Me lo probé y me sentí muy ridículo. En fin, todo sea por Violeta, pensé.


Ese mismo día me apunté al gimnasio y empecé con mi cambio. Hablé con el monitor y me puso una tabla de ejercicios.


Tendríais que haberme visto con los aparatos, las mancuernas y las pesas… Pasé dos horas ahí, el monitor, estuvo todo el rato a mi lado, por suerte no había mucha gente y se dedicó a mí en cuerpo y alma, yo estaba muy motivado y le daba duro.


De camino a casa paré a comprar la cena en un sitio de comida preparada, vi que tenía un apartado que ponía “healthy”, me olvidé de los canelones y me compré el completo: ensalada de quinoa con chia y aguacate, y lasaña de verduras, de postre macedonia de fruta y un batido detox.


Llegue a casa dolorido, me dolían todos los músculos del cuerpo. Incluso me dolían algunos que no sabían que existían. Me senté y me lo comí todo, incluso el batido ese detox, era verde y era realmente asqueroso.
Me acosté pronto ya que se me caían las pestañas, y me dormí.


Al día siguiente no me podía mover. No me podía levantar de la cama. Esto del deporte iba a ser mucho más duro de lo que me imaginaba.


Era domingo y pensé que para tener tema de conversación debería ir al teatro, o al cine o un museo, a Violeta le gustan todas esas jilipolleces y tenía que tener tema de conversación.


Miré en la cartelera y vi que hacia El Rey León en teatro, pensé que sería divertido, había visto la peli en la tele y me gusto.


El domingo solía desayunar churros con chocolate en el bar de Matías, y como cada domingo me dirigí hacia ahí. De camino pensé que quizás los churros no era la mejor opción… Al llegar Mati ya me tenía preparados mis churros, le miré a los ojos y le dije.


Mati, hazme una tostada con tomate, un zumo de naranja natural y un café con leche con sacarina.


Mati me miró asombrado y me dijo: Que te pasa, Julio? estas enfermo?


Tú ponme lo que te he dicho y no me toques los cojones. Le contesté… estaba viendo los churros y me estaba arrepintiendo.


El zumo… la tostada triste sin un poquito de jamón y el café con leche con sacarina sabía muy raro… Me estaba poniendo de mala leche.


Tenía todo el cuerpo dolorido así que me fui a casa a echarme un ratito.


Una vez tumbado en el sofá me empecé a dar cuenta de los esfuerzos que tenía que hacer para conquistar a Violeta, iba a ser muy duro. Sin darme cuenta me dormí…


Había comprado mi entrada por teléfono, tenía que estar media hora antes frente a la taquilla y ahí estaba yo… Quise comprar palomitas pero por lo visto en el teatro no se lleva eso. Me extrañó.


Se apagaron las luces y empezó la función, la verdad es que era espectacular, pero lo que yo no sabía es que era un musical.


Después de 45 minutos viendo a negros disfrazados de animales dando saltos y cantando sin parar se me hincharon los cojones y decidí irme. A tomar por culo pensé.


Me fui a casa a ver los resúmenes de los partidos de la liga. De camino a casa me paré en un Domino’s y me pille una barbacoa media y dos latas de cerveza. La felicidad, pensé.

 

Café Niza (11)


Lo primero que hice al día siguiente fue buscar a Violeta en Meetic, al saber su nombre sería más fácil pensé… 
Puse su nombre en el buscador, y BINGO… fue la primera que me apareció. Al conocer sus gustos retoque mi perfil y lo hice a su medida.


Le di un flechazo y le abrí por el chat.


Hola Violeta le dije…. ella estaba conectada


Hola Fran (ese nombre me había puesto)


Veo que tenemos los mismos gustos, me pareces una persona muy interesante, qué tal estás?


Muy bien, me dijo… Sí, es curioso, he mirado tu perfil y somos muy parecidos. A que gimnasio vas?


Me puse muy nervioso, no podía decirle el mío ya que era muy cutre, Me puse a mirar en Google gimnasios en el centro y a recabar un poco de información.


Fran? me puso en el chat.


Encontré uno céntrico y pijo, Odeón se llamaba. Ufff menos mal…


Perdona Violeta, estaba al teléfono, Voy al Odeón, no sé si lo conoces está por Gran Vía.


Si si, lo conozco, está muy bien, y que actividades sueles hacer?


Dioooos pensé…. otra vez a buscar…. tarde otros dos minutos.


Pues Body Pumb, algo de cycling y musculación.


Pues que bien… me dijo…


Ya le estaba gustando pensé.


Y que otras aficiones tienes? me preguntó.


Pues me encanta el teatro, justamente ayer fui a ver El Rey León. Preciosa. Le dije.


Aaaaaaa pues yo tengo muchas ganas de verla.


Pues mira qué lástima si nos hubiésemos conocido antes podríamos haber ido juntos a verla le dije. A la vez pensé que quizás estaba yendo muy a saco y quizás la iba a asustar.


Pues sí que lástima… me dijo.


Pues la verdad es que está desesperada pensé… Me tiraré a la piscina, no tengo nada que perder…


Oye Violeta te gustaría tomar un café esta tarde?, Donde tú quieras… Conté 1… 2… 3… 4…


Pues sí, perfecto, quedamos en el bar Niza a eso de las 19h si te parece, es un pequeño bar demodé muy tranquilo que me gusta y me queda cerca de casa, te va bien? No queda muy lejos del centro


Perfecto, le contesté.


Apagué el chat, cerré el ordenador y me puse a pensar. ¿QUE HAGO AHORA? Me entró vértigo, náuseas y mareos, me tuve que tumbar en la cama.


No había sido consciente de lo que había hecho, no podía aparecer yo, ya que yo estaría ahí, y sabría que la había engañado, que soy un mentiroso y no querría saber nada de mí.


Piensa Julio Piensa.


Se me ocurrió una idea brillante, Fran le daría plantón, (que le den a Fran) y cada día me iba a dar de alta con un nuevo perfil e iba a hacer que Violeta quedara con ellos en el bar, de ese modo, poco a poco podría conocerme más ya que no tendría con quien hablar, se desencantaría de los hombre y poco a poco se iría enamorando de mí.


Brillante verdad?


Tenía 4 horas para prepararme, fui a mi barbero a que me afeitara, (tenía el corte recién hecho), pasé por la perfumería y me compre una colonia cara, llegue a casa me hice un sándwich (no tenía tiempo de ponerme a cocinar), me duché y saqué toda mi ropa, no sabía que ponerme, me probé todas las camisas que me había comprado, y todos los pantalones, parecía un quinceañero.


Estaba muy nervioso. Al final me decidí por unos pantalones chinos, unos Dockers azul marino que me había comprado en el Corte Inglés, una camisa blanca, eso siempre es elegante, y unos náuticos. Bien peinado, recién duchado, bien vestido y perfumado (creo que me pasé con la colonia…) Violeta se fijaría en mí.


Al llegar al Niza Andrés me comentó un par de cosas del trabajo y me propuso quedar el domingo como hacíamos antes.


No sé, ya veremos, lo hablamos esta semana, (quizás el domingo quede con Violeta pensé).
A las 19h en punto entró Violeta al Niza, no quiero aburriros con la descripción de su indumentaria, pero estaba espléndida.


Unos jeans bien ceñidos, con rotos en las rodillas, una camiseta corta de Bimba y Lola, desde que me compro ropa me fijo en las marcas…, y unos zapatos de tacón.


Lo siento… ya os la he vuelto a describir.


En fin que estaba despampanante… Se acercó a la barra.


Hola Julio


Hola Violeta


Hueles muy bien, sabes… que colonia usas?


(No recordaba el nombre), pues tengo varias, la verdad es que no recuerdo cual me he puesto hoy. Te sirvo lo de siempre?


Si, muchas gracias.


Mientras le hacia su café con leche con sacarina pensé: Bien!!!!


Y qué tal? como va todo? tenemos que ir juntos al mercado. Le dije.


Si, si es verdad, ayer justamente hice una compra grande así que durante unos días no tengo que ir. Me dijo.
Sería una excusa? pensé…


Se puso la sacarina y empezó a darle vueltas y vueltas a su café yo mientras tanto, la miraba, bueno la admiraba, ella no se daba cuenta de nada.


Seguro que mientras removía su café pensaría en su cita que no llegaba, le daría 10 minutos antes de hablar con ella para que se impacientara.


Cada 2 o 3 minutos ella miraba su reloj y se le notaba cada vez más enfadada. Tiene carácter pensé… Me gusta.


A las 19h12 se tomó el café de un sorbo y me dijo.


Julio, cóbrate por favor.


Sí, claro.


Pagó y se fue taconeando. Yo me quedé viendo como se le movía el culo. Tremendo culo…


Me quedé con una sensación agridulce. Por un lado mi plan había salido bien, aunque no había podido hablar con ella, pero por otro había hecho enfadar a mi ANGEL y eso no me gustaba.

 

Café Niza (12)
Repetí la operación varias veces seguidas, me iba inventando personalidades, fui: Marco (un italiano artista), Fede (un asturiano divorciado), Luis (un madrileño solitario), Didier (un francés deportista) y algunos más que no recuerdo.


Cada vez se iba repitiendo la operación Violeta llegaba hermosa puntual a su cita y sus citas no llegaban nunca. 
Violeta cada vez se quedaba más tiempo conmigo a charlar, nos habíamos contado nuestra vida, bueno ella la suya y yo la mía me la iba inventando un poco para que no supiera el tipo de persona que tenía en frente.


Violeta era funcionaria, trabajaba para el Ministerio de Hacienda, (nunca me dijo si era inspectora) y cada poco tiempo le iban cambiando el destino, había vivido en prácticamente toda España y no sabía cuánto tiempo se quedaría aquí. Casi siempre había vivido en ciudades pequeñas y no le gustaban mucho las grandes ciudades. 
No me dijo su edad, yo no pregunté, pero nunca había estado casada ni tenido hijos, el hecho de cambiar tanto de ciudad había dificultado que formara una familia.


Ahora mismo esa era su ilusión, quería establecerse, enamorarse, encontrar al hombre de su vida y formar una familia.


LO TIENES EN FRENTE DE TI, pensaba yo…


Yo nunca había hecho nada por tener una relación con una mujer, con mi ex, fue la la que vino y me cazó literalmente, antes nunca había tenido novias, y con todas las putas con las que fui digamos que no había que cortejarlas, la relación estaba bastante clara, ibas, follabas, pagabas y te marchabas.


Eso había hecho de mí una persona totalmente incapaz de tomar la iniciativa, no me veía capaz de dar el primer paso, se me helaba la sangre cada vez que me imaginaba intentado darle un beso, o cogerla de la mano o pedirle una cita.

Creo que cada vez le importaba menos que sus citas no llegaran, y cada vez su café con leche le duraba más tiempo, yo por mi parte ya era otra persona, en este tiempo, había cambiado mi actitud con mis clientes, les servía en mesa, incluso sonreía, sé positivamente que todos ellos se habían dado cuenta de que estaba localmente enamorado de Violeta, ellos me habían visto antes y después y lo notaron muy pronto.
Seguía con mi gimnasio, y la verdad es que se me notaba, mi barriguita cervecera había prácticamente desaparecido y mis muslos y mi pecho se habían transformado.


Los domingos quedaba con Andrés y volvimos a ser amigos, él también era una persona solitaria y tampoco tenía nada que hacer los domingos. Íbamos al futbol, al cine, a comer, siempre los dos solos. La verdad es que lo pasábamos bien.


En fin, que me había convertido en otra persona, y he de decir que estaba mucho más feliz, no del todo ya que me faltaba lo más importante pero si me comparo con el que era en el pasado no había color.


Durante este tiempo Violeta consiguió dos citas a través del Meetic, yo me puse muy celoso, intenté que no se me notara pero creo que no lo conseguí. Una de ellas fue con un tipo Argentino (ODIO los argentinos, tan babosos y pesados), he de reconocer muy guapo, pero que le quiso dar un beso en la primera cita a lo que Violeta le calzó una bofetada.


Bien por mi Violeta.


Y un señor, que creo que había mentido en la edad ya que debía tener por lo menos 60, que aunque bien llevados se le notaban, esta cita fue bastante corta. Este señor no podría ser el padre sus hijos.
Total que hoy mientras apuraba su café con leche que me ha dicho mi ÁNGEL, Julio, ¿qué haces este domingo?


Había quedado con Andrés, teníamos entradas para ver el partido y antes habíamos reservado en un italiano que hay cerca del estadio.


Pues nada especial, ¿por? le dije.


¿Te apetece que tomemos el aperitivo juntos, yo suelo ir los domingos a un bar que es un antiguo kiosco en el Parque Santa Fé? me dijo de una forma muy cariñosa


Pues sí, claro, ¿a qué hora? le dije


¿A las 12h?


Muy bien!


Pagó y se fue, yo en ese preciso instante me quedé PETRIFICADO, tenía mi primera cita con Violeta. Ella quería quedar conmigo. Ella me había propuesto la cita.


Entré en crisis. Era jueves y las horas pasaban lentas.


Este domingo a las 11h tendría mi primera cita con Violeta

 

Café Niza (13)


Por fin llego el domingo, por supuesto que le dije a Andrés que no contara conmigo, a tomar por culo el futbol, el italiano y Andrés.


Andrés se enfadó conmigo pero me dio igual. No iba a desaprovechar la ocasión de tener mi primera cita con Violeta.


Habíamos quedado a las 12h, me levanté a las 08h00 y me preparé a fondo, chapa y pintura. Ducha intensa. Me corté las uñas, estrené calzoncillos, nunca se sabe, me puse unos pantalones nuevos, un polo y un jersey a cuadros.


A las 09h30 ya estaba preparado sentado sobre mi cama, esperando a que llegara la hora.


Tenía que trazar un plan, pero no tenía plan, simplemente esperarme a ver como vendría Violeta, esperar que sea ella la que me coja de la mano, la que me mire a los ojos y la que me plante un beso.


A las 11h50 estaba sentado en la terraza del kiosco y puntual como siempre llegó ella.


Me sorprendió, venía con ropa deportiva, había estado corriendo por el parque, llevaba una coleta arriba, iba sin maquillaje, estaba muy guapa de todos modos.


¿Qué tomas? le pregunté.


Un Aquarius contestó, yo estaba tomando una cerveza.


Empezamos a hablar como de costumbre, de todo y de nada, yo la veía un poco rara pero no sabía porque. No le di mayor importancia.


Hasta que llegó el momento:


Mira Julio quería hablar contigo, ya que eres una persona especial para mí, te considero una persona inteligente que sabe escuchar y dar consejos.


Empecé a tragar saliva… No me podía creer lo que estaba sucediendo.


Eres la persona con quien más confianza tengo aquí y me gustaría que fuésemos amigos siempre.


Por mi parte seguro, pensé, amigos además de pareja, amantes, padres o lo que ella quiera.


Hace tiempo que quiero hablar contigo de una cosa.


Yo estaba a punto del colapso, solo esperaba que se me acercara y nos besáramos como en las películas, y todo lo que viene después.


He conocido a un chico en el trabajo, creo que me gusta, y me gustaría que me dieras tu sincera opinión.
Se me heló la sangre. Me quedé paralizado, había subido a los cielos y bajado a los infiernos en décimas de segundo. No supe que decir.


Julio, Julio, me escuchas? me dijo.


Si, si… cuéntame. (Me tendría que haber marchado en ese preciso instante)


Pues se llama Álvaro, tiene 38 años, y me gusta mucho, es inteligente, guapísimo, sincero pero hay un gran problema. Está casado, tiene dos hijos y está locamente enamorado de su mujer.


Creo que se me paró el corazón, recuerdo mirar a lo lejos y no saber qué decir, no saber qué hacer. Me quedé en mi silla inmóvil, mirando a los columpios.


Podría haberle dicho que me moría por ella, que me acababa de romper el corazón, que mi vida ya no tenía sentido, que quería morirme en ese preciso momento y que deseaba que al Puto Álvaro el peor de los martirio inimaginables.


Pero le dije:


Déjame pensar, Violeta, es una situación difícil, cuéntame más…


Pues no ha ocurrido nada entre nosotros, es mi compañero de mesa, y hace tiempo que me fijo en él, pero como está tan bien casado pues siempre me he quitado la idea de la cabeza, pero desde hace un tiempo a esta parte, cada vez pienso más en él. Y claro pensé que tú podrías ayudarme.


Podría haberme ido al italiano, después al futbol y rematar yendo de putas Joder. Pensé…


Yo creo Violeta que debes darte tiempo, es una situación muy difícil, estás hablando de meterte en una pareja que además tiene hijos, es una decisión muy difícil. Yo me lo pensaría mucho antes de hacer nada le dije.
Tienes razón, creo que debo tomármelo con calma. Quizás dejar pasar el tiempo, el tiempo lo pone todo en su sitio, verdad?


Verdad. Le contesté.


Hablemos de otra cosa, que no quiero amargarte ni amargarme el domingo. Que planes tenías para hoy, antes de que quedáramos?


Pues la verdad es que tenía pensado ir a ver una obra de teatro, de un autor alemán. Le dije.


Que interesante, pues podríamos ir…


No, ya no quedan entradas, lo miré esta mañana. Le dije.

 

Café Niza (14)


Una vez más mi vida parecía una montaña rusa, había pasado de la mayor de las ilusiones a darme cuenta de que yo no era más que un “amigo” para Violeta, y de que ella estaba enamorada de otro hombre y de que ella además tampoco era correspondida.


Que cruel es la vida.


Me vine abajo, volví a ser la persona que solía ser, volví a odiar a todo el mundo, a no hacer absolutamente nada, entré una profunda depresión.


Violeta venía por el Niza algunas tardes a tomar cafés y a explicarme lo fantástico que era Álvaro, yo por mi parte la escuchaba y nunca le dije cuáles eran mis sentimientos para ella.


Conocía todo sobre Álvaro, había visto sus fotos, sabia donde vivía, había visto las fotos de sus hijos, Raúl y Elías, eran muy monos la verdad.


También conocía a su mujer, Eva, era Dentista, muy guapa.


Muchas tardes venia Violeta al Niza a calentarme la cabeza con Álvaro, yo simplemente la escuchaba y disfrutaba con su presencia.


Lo curioso del tema es que mi amor por Violeta no decaía, no, seguía profundamente enamorado de ella. Era el sol de mi vida, la ilusión de mi vida, mi alegría, mi todo.


Así pasaban los días, las semanas y los meses, entré en una especie de aletargamiento, casí que me resigne a simplemente disfrutar de su presencia, de pasar las tardes con ella, de escucharla, en mi cabeza, ella era mi mujer y cada tarde venía a hacerme una visita. En esos pequeños momentos en los que me inventaba mi/nuestra vida en común yo conseguía ser feliz durante unos minutos.


¿Sería suficiente? De momento sí.


El problema es que ella no era feliz, se había obsesionado con Álvaro de la misma manera que yo me había obsesionado con ella, no tenía ojos para nadie más, por supuesto que para mi tampoco, yo era invisible como hombre para ella.


De nada habían servido todos mis esfuerzos, bueno, al menos, ella se habia acercado a mi, aunque sea como amiga.


Entendí que la mayor prueba de amor que podría hacer por Violeta era ayudarla a que ELLA fuera feliz, costase lo que costase.


Analicé la situación fríamente y lo ví claro, para que mi Ángel sea feliz había una persona que se interponía en su camino. Una persona que estaba ocupando su lugar. EVA.


Tenia que deshacerme de Eva, como fuese y dejarle el camino libre a Violeta. Pensé en seducir a Eva, en convertirme en su amante, pero esa idea se fue rápidamente de mi cabeza, “si no he sido capaz de enamorar a la mujer que amo, como creo que voy a enamorar a una que no amo”.


Deseché esa idea de mi cabeza.


Pensé en enviarle fotos de Violeta y Álvaro juntos diciendo que eran amantes, cosa que provocaría una separación…


Deseché esa idea, quizás eso afianzaría mas sus lazos y separaría a Violeta de Álvaro.
Pensé en secuestrarla…


También deseché esa idea, ¿qué haces con una persona? Tendría que buscar un sitio, o traerla a casa, o ves a saber… no, tampoco.


Todo esto me llevó a una única salida, tendría que matarla, sin más. Es cierto que ella no tiene la culpa de nada, pero así es la vida. Está en un sitio en el que no debe estar.


Estuve durante semanas trazando un plan, tendría que hacerme con un arma con silenciador, tendría que aprender a disparar, tendría que hacer un seguimiento para conocer todos sus pasos.


Me puse manos a la obra, todas las mañanas las ocupaba con mi misión.


Lo primero que hice fue inscribirme en un club de tiro, ahí conocí a toda clase de personas incluidos unos neonazis que me pasaron el contacto para encontrar un revolver con silenciador. Conseguí un Smith & Wesson Bodyguard 38 al que le acoplé un silenciador. Me costó una pasta pero merecía la pena.


En el club de tiro me enseñaron a disparar, a aguantar el revólver, a conocer el retroceso, a mantener la sangre fría.


Los días que no iba al club de tiro le seguía los pasos, todos los días cogía el coche a las 08h30 para ir a la clínica. Era la única persona que salía a esa hora. A las 08h20 salia un señor mayor y a las 08h43 salían dos madres con sus niños hacia el colegio.


Me fijé también en las cámaras de seguridad que había fuera del edificio, tenia que tener en cuenta lo que esas cámaras iban a grabar.


Una mañana entré en el parking y ví que por suerte no había ninguna cámara dentro.


Tenía 23 minutos para entrar antes de que se cierre la puerta del parking, dejar un papel en el sensor para que no se cierre la puerta, esperar a Eva y hacer mi trabajo.


Reconozco que en todo este proceso no sentí lástima, ni miedo, una vez me sentí seguro marque en el calendario la fecha. Sería el próximo martes.


Violeta venia a visitarme, yo la notaba cada vez más desesperada, no entiendo que le pasa a ese gilipollas de Álvaro, pensé.


Si mataría por hacer feliz Violeta, que no haría por estar en la piel de este imbécil.
La vida es injusta, casi siempre pensé.


Llegó el día, a las 06h30 de la mañana me levanté y desayune fuerte, me esperaba un dia complicado y tenía que tener fuerzas para poder sobrellevarlo.


Me puse un mono azul que me había comprado para la ocasión y una gorra grande, seria mi disfraz. Pasé debajo de la cámara y esperé en un ángulo muerto donde las cámaras no me pudiesen grabar.


A las 08h20 como cada día salió el primer vehículo. Yo entré y puse mi papel en el sensor. La puerta se quedó abierta.


Esos 10 minutos se me hicieron eternos, en ese tiempo me dio tiempo a todo, a repasar mi vida, la nuestra, pensé en que es lo que estaba haciendo, si merecía la pena.


¿Cual iba a ser nuestra vida si no cometiese el crimen?


Nuestra vida iba a seguir siendo una mierda.


Miré el reloj 08h28 me quedé detrás de la columna mas cercana a su coche, y esperé que llegara Eva y como cada dia a las 08h30 apareció Eva con un vestido blanco.


No me lo pensé, mientras Eva abrió la puerta y se sentó en el coche, me acerqué con el revolver en la mano y le disparé dos veces en la cabeza.


Sus sesos se esparcieron por todo el interior del vehículo, la verdad es que la imagen era dantesca, podría haber apuntado al pecho pero tenía que asegurarme que no sobreviviría, yo creo que no se enteró de nada.
Salí con mucho cuidado por detrás de los arbustos donde no alcanza la cámara.


Todo había salido bien. Nadie vio nada.

 

Café Niza (15)


Llegué a casa me deshice de la ropa y del arma.


Fui como cada día al Niza y nada más llegar vino Violeta llorando.


Han matado a Eva!!! Me dijo…


Yo no entendí nada, debería estar contenta pensé…


Violeta era mejor persona que yo, tenía sentimientos puros. Una sensación desconcertante se apoderó de mí, había actuado bien? Había actuado mal?


Me sentaré a esperar pensé…


Acompañé a Violeta al funeral, ahí estaba Álvaro con sus niños llorando desconsoladamente, a la hora del pésame Violeta se abrazó a él y él a ella. Fue muy duro para mi verlo. Aunque tendría que acostumbrarme. Para eso había hecho todo esto.


Poco a poco Violeta fue el paño de lágrimas de Álvaro, estuvo a su lado todo el tiempo, se convirtió en su mejor amiga, a mí en cambio me venía menos a ver, pero las veces que venía me explicaba que Álvaro estaba mejor, que ella seguía locamente enamorada de él y que le estaba ayudando a superarlo.


A mí me hacía muy feliz verla contenta.


Hasta que un domingo por la mañana me llamó Violeta por teléfono y me contó que la noche anterior había ido a cenar con Álvaro y que habían acabado haciendo el amor en casa de Álvaro. Se había marchado al amanecer para que los pequeños no la viesen en casa pero estaba radiante y FELIZ.


Mi plan había salido como yo lo había previsto. Me dolió y alegró a la vez.


Solo fue cuestión de meses que Violeta se mudase a casa de Álvaro, imagino que un hombre solo con dos niños pequeños necesita la ayuda de una mujer.


Hoy Violeta es feliz y la quiero tanto que he preferido echarme a un lado para verla así. Ese desgraciado no sabe la suerte que tiene y todo lo que yo he tenido que hacer para llegar hasta aquí pero no me arrepiento de nada.


Sigo con mi vida, no he olvidado a Violeta, ahora viene con su marido por el Niza, y la última noticia que me ha dado es que está embarazada y que quiere que yo sea el padrino de su hijo.


Que vueltas da la vida… me conformaré con ver feliz a MI ÁNGEL, sé que mucho menos de lo feliz que habría podido ser a su lado, pero no siempre se puede tener todo en esta vida. No?


Eva? Bueno Eva fue un escollo para que todo saliera bien.


Voy a seguir con mi vida pero al menos tengo la ilusión de verla de vez en cuando, soy el Padrino de Julito, el hijo que nunca tuvimos.


FIN.